Martínez Garbino: El cierre de listas demostró “la culminación de los partidos políticos”

Martínez Garbino: El cierre de listas demostró “la culminación de los partidos políticos”

FacebookTwitteremailPrintEl dirigente de Gualeguaychú y ex legislador nacional y provincial, Emilio Martínez Garbino, analizó el escenario político nacional y provincial de cara a las próximas elecciones. Manifestó su apoyo “sólo a la figura de Roberto Lavagna” y aclaró: “De ahí para abajo no quiero comprometerme con nadie”. En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio […]

El dirigente de Gualeguaychú y ex legislador nacional y provincial, Emilio Martínez Garbino, analizó el escenario político nacional y provincial de cara a las próximas elecciones. Manifestó su apoyo “sólo a la figura de Roberto Lavagna” y aclaró: “De ahí para abajo no quiero comprometerme con nadie”.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), analizó que tras el cierre de listas “los políticos, entre los cuales me incluyo, no han dado un buen espectáculo y formamos parte del espectáculo general que es nuestra sociedad, donde lo impensable y lo ridículo se convierte en el tema central y esto demostró que es la culminación de los partidos políticos”.
“La injerencia de las estructuras partidarias es cada vez menor, juegan más los intereses, el intercambio de camiseta es una cuestión cotidiana, y con casos extremos como el de (Sergio) Massa, creo que Borocotó quedó chico en todo esto”, apuntó el dirigente en referencia al ex pediatra Eduardo Lorenzo Borocotó quien luego de haber sido electo como legislador en las listas del PRO, se pasó al kirchnerismo a pocos días de jurar en el cargo.
En cuanto a su postura personal, admitió: “Aposté y apuesto por la figura de Lavagna pero sólo por la figura de Lavagna, de ahí para abajo no, porque ahí también se cometieron errores y horrores: desde no ir a las PASO hasta pensar que por sí solo se puede llegar, como que la construcción política es una cosa fácil, lo cuestiono. De todos modos, mi cuestionamiento no quita que mi voto esté ahí con Lavagna. Porque si no caemos en una cuestión aritmética, la política se convierte en un cuestión matemática”.
Consideró que “la postura de Lavagna, su propuesta de consenso, de la mal llamada vía del centro, no es tan así”.
Sobre el escenario electoral, en comparación con el 2015, Martínez Garbino sostuvo que “están muy direccionadas estas elecciones” y mencionó como “paradoja: cuando Cristina Fernández unge a Alberto Fernández como candidato a presidente es como tirando cabos hacia el centro, buscar a alguien de diálogo, mesurado, con experiencia y que despierte confianza en aquellos sectores que le eran muy reacios y por otro lado cuando Macri lo convoca a Pichetto hace otro tanto: desde el otro extremo piensa en buscar una forma de tranquilizar y de mostrar apertura”.
“Todos buscan el centro, es decir que el centro es atractivo, pero cuando desde el mismo centro se trata de ungir una propuesta propia la socavaban y la exterminan desde los extremos. Y este es el caso de Lavagna. Cuando él aparece automáticamente lo tratan de destruir desde un lado y desde el otro, pero todos tratan de apuntar a ese centro: unos con un discurso progresista y los otros desde el extremo de un capitalismo que solamente habla de mercado y globalización, pero hay mucho por andar en el medio. Eso fue lo que hicimos en 2003 en la provincia de Entre Ríos, y cuando por primera vez encontramos un enganche a nivel nacional nos pasa esto de las dificultades para poder construir esa alterativa”, planteó.
De todos modos, aclaró: “Sigo apostando a eso a pesar de estar en una situación muy minoritaria, pero solo con la figura de Lavagna, de ahí para abajo no me quiero comprometer con nadie”.
Consultado sobre la situación del ex gobernador Sergio Urribarri que quedó afuera de las listas, dijo que no le “llamó la atención” porque “Bordet apuntó a la gobernabilidad, por lo tanto hizo una de cal y una de arena”. “Nomina en su lista a gente que tendrá buen diálogo y no va a tener problemas en su relación con el gobierno nacional en caso de que continúe Macri y por otro lado también le tira el lazo a Fernández-Fernández”, explicitó.
Opinó que “seguramente que la intención de Fernández-Fernández sería que Urribarri encabezara la lista pero el gobernador se dio cuenta de los peligros que acarreaba eso, sobre todo en términos electorales”. “Por otro lado no pegó un portazo hacia el sector del actual gobierno nacional. No hay que olvidar que el gobernador en su momento acompañó muchas de las leyes del actual gobierno nacional, tuvo un buen diálogo y eso redundó en beneficios para la gobernabilidad de la provincia, y creo que está encorsetado en eso. No es que lo pondere pero reconozco que ha sido positiva esa política llevada adelante por el gobernador, a Entre Ríos no le ha ido mal en ese aspecto”, analizó.
Por otra parte, Martínez Garbino consideró que “habrá diferencias” entre los próximos comicios nacionales y los que ya se realizaron en la provincia porque “los guarismos que se dieron para los cargos provinciales no se van a repetir y será mucho más parejo, porque de alguna manera será la manifestación electoral de un quiebre de nuestra sociedad: por un lado habrá posiciones que reivindican banderas que son irrealizables y por otro lado banderas que levantan a un capitalismo”.
“Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner que tuvieron algunas cuestiones positivas, no significaron nunca un proyecto político, solamente gritos y críticas a un sistema del cual tampoco se quieren desprender y por otro lado quienes todavía creen que existen las leyes invisibles del mercado, que gobierna la economía, y eso tampoco es asó. Esto repica en una Argentina donde la democracia está débil”, apuntó.
En tal sentido, advirtió que “hay que buscar un debate de cómo mejoramos y perfeccionamos esta democracia. Para muchos hablar de República y democracia parece que es hablar de cuestiones que no son de creatividad humana, que tiene un origen divino”. No obstante, aseveró que “no se puede hablar de democracia real y libertad en un país cuando hay gente que no come y que no se educa como es debido, cuando hay 12 millones de insignificantes. La democracia también significa igualdad de oportunidades para todos y eso implica calidad educativa y garantía alimentaria. Esto es básico y elemental, sino estamos hablando de cuestiones en vacío”.
“Esto se arregla con un fuerte consenso social y político, con decisiones políticas muy claras y con proyectos. La única vez que en Argentina hubo un atisbo de morigerar el salvajismo del capitalismo fue con los gobiernos de (Domingo) Perón, de (Arturo) Frondizi y de Arturo Illia. Donde realmente hubo intentos de pararse, de valorar lo propio, de no aceptar las recetas que venían de afuera, y así nos fue los fuertes interese económicos pudieron por sobre los intereses políticos”, concluyó.

Arriba