Del “Negro el 8” al “Colorado el 23”: los radicales quieren ser gobierno y trabajan en una plataforma

Del “Negro el 8” al “Colorado el 23”: los radicales quieren ser gobierno y trabajan en una plataforma

La Unión Cívica Radical realizará un encuentro este sábado en Paraná para quienes tengan cargos electivos y responsabilidad partidaria, con la idea de “bajarlo” en cinco regiones de la provincia para el debate abierto. Vienen trabajando hace más de un año con la idea de obtener una propuesta estratégica donde la economía tiene fuerte preeminencia. Gustavo Sánchez Romero

Debieron transcurrir más de 22 años para que la Unión Cívica Radical de Entre Ríos se entusiasme con la posibilidad real de ser gobierno en una provincia que, en general, le ha sido esquiva a la hora de escrutar las urnas.

Fue allá en octubre de 1999 cuando Sergio Montiel terminó logrando la gobernación tras vencer en una reñida elección, por exactamente un punto, al candidato del Justicialismo Héctor Maya.

En esa elección, el caudillo radical logró su segundo mandato seduciendo al electorado en una conflictiva coalición –recuérdese la decisión de no dejarse acompañar en la lista por la actual ministra de Gobierno, Rosario Romero- con el Frepaso, una fuerza de centroizquierda que reavivó al centenario partido luego del fracaso de Raúl Alfonsín apenas una década atrás. Su equipo de campaña había elegido un slogan que a él lo divertía y lo expresaba así de viva voz: “Negro el 8”.

Un poco más de dos décadas adelante, y luego de la no menos catastrófica gestión de Fernando de la Rúa, y con la irrupción del kirchnerismo como fuerza principal en la escena política nacional, el radicalismo logró recuperarse, al menos en la representación social, y luego de una contundente y generaliza victoria en la elecciones de medio término en 2021, sus dirigentes vuelven a oler el aroma del poder y la opción de ser gobierno en Entre Ríos.

Esta vez lo hace en una coalición con el PRO, una fuerza de centroderecha que impuso la figura de un economista que fue clave en el gobierno de Mauricio Macri.

De la mano de Rogelio Frigerio el radicalismo entrerriano corona todas sus fichas en un casillero: “Colorado el 23”.

Hace más de un año un grupo de dirigentes de la provincia advirtió este escenario y comenzó a trabajar con históricos dirigentes en foros que arrojaron sobre la mesa las barreras que tiene Entre Ríos para reconvertir su perfil productivo, salir de la primarización de las exportaciones y pensar estratégicamente en agregar valor a la economía con inversión privada y reasignación de la obra pública.

La victoria de Frigerio por 20 puntos en noviembre le dio un fuerte impulso a esta idea que fue institucionalizando un espacio de pensamiento y reflexión radical, que quiere aportarle a la coalición “Juntos” algo más que la territorialidad política que el PRO no tiene en Entre Ríos.

El músculo que tracciona a los cuadros políticos está un tanto atrofiado luego de largos años sin conducir la Casa Gris, y eso requiere un proceso de reconfiguración interna de dirigentes. Dicen que en eso están.

Encuentro.

En este marco, hace más de dos meses los dirigentes vieron la necesidad de darle vida institucional a esta idea y consolidar una agenda con visos de seriedad.

Fue entonces que convocaron al dirigente Gustavo Menéndez –de dilatada trayectoria en la juventud del partido y con fuerte anclaje en el desarrollo político en distintos ámbitos partidarios en Santa Fe-. Este convocó a Raúl Linares, un reconocido profesional y académico de largo recorrido en Rosario.

Con ambos,  el radicalismo quiere darle un marco científico y proyectivo a lo que, con decidida convicción, ya denominan sin eufemismos “Propuesta programática que sustente un proyecto de desarrollo para Entre Ríos”.

En un documento interno que circuló entre los herederos de Hipólito Irigoyen se lee textualmente que “la provincia de Entre Ríos es hoy la consecuencia histórica de políticas erráticas y contradictorias signadas por una marcada ausencia de un planificación acordada y sostenida en el tiempo con políticas públicas fragmentadas y discontinuas de una gestión a otra que dan dado como resultado dispares niveles de desarrollo en toda su geografía; con regiones claramente rezagadas donde el Estado provincial se encuentra totalmente ausente; con dramáticas asimetrías sociales y económicas. El esfuerzo productivo y del trabajo de vastos sectores sociales y económicos muchas veces no se han visto acompañados por los diferentes gobiernos de turno, situación que se ha visto agravada por los efectos de la pandemia a causa del Covid 19 y por el preocupante contexto de crisis en el que se encuentra inmerso la Argentina y por ende también nuestra provincia”.

Más adelante, el texto que lleva la firma de Pablo Soria y Jorge Monge, avanza asegurando que es necesario repensar la política, de imaginar otras formas de hacer las cosas, de poder construir colectivamente un futuro posible mejor.

Es necesario “pensar proyectos transformadores e inclusivos en los cuales, su principal fortaleza, debe estar dada por la apropiación que la propia sociedad debe hacer de ella”. Y en este marco, consideran que “hemos tomado la decisión de impulsar y llevar adelante un proceso de planificación estratégica que nos permita imaginar y construir un modelo de provincia que se proyecte para las próximas décadas con crecimiento sostenido y desarrollo sustentable”.

Este equipo técnico y político viene siendo coordinado  por Miguel Pacheco, ex concejal de Diamante y gerente durante muchos años de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

Expectativas.

De allí que el próximo sábado, desde las 9, en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná, se dará inicio a una serie de encuentros que tienen como objetivo final “la elaboración de lineamientos básicos para definir una propuesta programática que sustente un proyecto de desarrollo para Entre Ríos. El evento reunirá a autoridades partidarias, miembros de la Juventud Radical, legisladores nacionales y provinciales, intendentes, presidentes de comunas y concejales “, según se informó en un comunicado de prensa.

Con este primer encuentro los radicales entrerrianos apostarán a “reforzar la vocación de transformación y de gobierno a partir de una de las tareas fundamentales de todo partido político que integra una amplia coalición como es aportar al debate colectivo acerca del rumbo de oportunidades y crecimiento que deseamos para los entrerrianos. El debate girará en torno al corpus de valores que orientará una propuesta de desarrollo en la provincia, qué prioridades debe tener, qué roles se asigna al Estado y a la sociedad; qué lugar debe tener la participación ciudadana, qué alcance se le da al pleno ejercicio de los derechos humanos y nuevos derechos, así como también la idea de distinguir qué obstáculos impiden el desarrollo pleno de Entre Ríos, cuáles son los principales problemas, sus debilidades y limitaciones”.

Gran parte del partido centenario adhiere y milita esta idea programática. Sin embargo, quizá para no desmentir el mito del eterno internismo, algunos dirigentes, por lo bajo, expresaron una idea alternativa con otro tipo de encuentros.

Como sea, el sábado el radicalismo hace oficial una práctica que lleva varios meses y con la que espera movilizar y enamorar a la militancia, generar los cuadros que todo gobierno, por decenas, necesita con eficiencia y criterio político para llevar adelante una gestión de gobierno y, especialmente, dejar de ser el partenaire pasivo que el PRO le asigna dentro de la coalición.

Sin embargo, la condiciones políticas y los resultados electorales son los porotos que mandan, y en esta histórica transición cromática, los radicales se desplazan del negro al colorado.

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